¡Bienvenido, detective!
¿Estás listo para resolver otro picante enigma en el mundo de las esposas infieles?
¡Es hora de empezar!
¡Otra extraordinaria aventura te espera!
Estás en tu oficina cuando de pronto alguien llama a la puerta.
Adelante.
Un apuesto joven entra en la oficina.
¿Qué hace aquí?
¿Cómo puedo ayudarte?
He oído que eres un experto en demostrar infidelidades.
Bueno, si alguien traiciona a mi cliente, siempre hay una forma de demostrarlo.
Tendrás la oportunidad de poner eso a prueba.
Deja que te diga algo.
No tengo que poner nada a prueba, porque soy el mejor.
Pero voy a ayudarte.
Genial. Vamos al grano.
Hemos estado casados durante unos años.
Ella rompió con su novio hace 5 años.
Por desgracia...
Me atrevo a decir que van a volver.
¿Por qué piensas eso?
He encontrado un mensaje que mi mujer envió a su exnovio.
¿Qué estaba escrito en el sms?
Nada especial. Pero ahora sé que ella está en contacto con su ex.
Además, rara vez está en casa, y sale todo el tiempo...
Tengo que asegurarme de que es fiel, porque esta incertidumbre me está matando.
De acuerdo, yo me encargo.
¿Sabes a qué se dedica su ex?
Sí. Es el propietario de un gimnasio en el centro. Trabaja allí como entrenador.
En ese caso, no perdamos más el tiempo. Hay que hacer algo.
No te llevará a ningún sitio...
Ponle más empeño...
Estás en la pista equivocada...
¿Qué clase de detective eres? Elige otra cosa.
Estás teniendo un mal día...
¡Estás cometiendo demasiados fallos!
Esta vez no resolverás el problema...
Piensa dónde has cometido el error.
Esperas a tu cliente en tu oficina.
Finalmente aparece.
Hola.
¿Qué has descubierto?
La verdad es que aún no he descubierto nada especial.
¿Y eso?
He descubierto una cosa...
¿Qué, qué?
¡Estoy pagando una fortuna y tú no haces nada!
¡Estás despedido! ¡Eres un embaucador!
El cliente se ha cabreado...
Sale de la oficina dando un portazo.
Sé que hace 5 años, fue él quien cortó la relación.
Ella me mintió... Debería haberlo imaginado.
Esto es sólo el principio... sin embargo, si realmente tiene una aventura con su ex, te daré pruebas.
¡Eso es lo que espero!
Es hora de conocer a tu esposa.
¡Genial! Ella es la socorrista de la piscina, y además enseña aquaerobic.
Pues iré allí.
¡Buena suerte!
Vas a la piscina más cercana.
(-)
Tu cliente te visita al día siguiente.
¿Qué pasa?
Creo que ella te lo dirá todo.
Le das a tu cliente una hoja de papel y fotos.
Lo sabía...
Por desgracia, tu corazonada se ha hecho realidad...
A pesar de sospecharlo, me duele...
Lo imagino.
Gracias por tu trabajo.
Juro que pagará por esto...
¡Me divorciaré de ella y me lo quedaré todo!
Haz lo que quieras.
El cliente sale de tu oficina.
Y has resuelto el misterio.
Vas al gimnasio del rival de tu cliente.
Por desgracia, él no está.
Vale la pena echar un vistazo y buscar información.
Te acercas a una chica y empiezas una conversación.
Hola. ¿Te gusta este gimnasio?
Oh, me gusta mucho... debes ser nuevo...
Sí, ésta es mi primera vez aquí. Necesito un entrenador.
El propietario es el entrenador, pero hoy no está.
Lo dices como si te gustara.
¿Tanto se nota?
¿Sólo hay un entrenador?
Eso creo, ¿pero importa algo?
¿Qué sabes sobre este entrenador?
No hagas esas preguntas. No me gusta.
Me he dado cuenta de que no te es indiferente.
Confío en ti, así que te lo contaré.
Solía verme con este bastardo.
Aunque me engañó, todavía me atrae... Es tan guapo...
¿Te engañó?
Sí, es infiel. Cambia de chica a menudo.
¿Sabes con quién se ve ahora?
¿Cómo quieres que lo sepa?
Bueno, vienes aquí, así que igual esperas otra oportunidad.
No sé... puede...
Echo de menos las tardes que pasábamos en el parque.
Seguro que ahora lleva allí a sus nuevas conquistas.
Te deseo suerte con tu 'chico perfecto'.
Gracias.
Has descubierto que al entrenador le gusta llevar a sus chicas al parque.
A lo mejor esta noche hará lo mismo.
Te acercas al parque por la noche.
Pasa el tiempo...
Maldición... No está aquí.
¿Acaso ha cambiado su picadero?
¡¿Qué es eso?!
Ves a una mujer cerca.
Parece que se está arrastrando.
Tras un tiempo empieza a gritar.
¡Listillo! ¿Crees que vas a engañarme?
Te equivocas.
La mujer se va muy rápido.
¿Qué haces?
Decido quedarme y esperar al entrenador.
Decido seguir a la mujer.
Persigo a la misteriosa mujer.
Intento detenerla y hablar con ella.
La mujer te mira como si fueras raro. Se aleja de ti.
La mujer que estás espiando se acerca al gimnasio.
Está hablando con el guarda.
Tras unos minutos, empieza a gritar.
Esto tiene que ser una broma.
¡No eres más que un guarda! ¡Deja que entre!
Lo siento, pero me dijeron que no te dejara.
No se te permite entrar aquí.
¡¿Estás de coña?!
Puedes gritar, pero no cambiará nada.
¡Todos sois iguales!
La mujer se va.
Hablo con la mujer.
Sigo a la mujer.
Tras un momento, la pierdes.
Me quedo en el gimnasio, esperando que el entrenador aparezca.
Esperas unas horas, pero el chico no está aquí.
Veo que estás agitada. ¿Cómo puedo ayudarte?
Ah... No me salen las palabras...
No quiero sonar agresivo, pero tus ojos son increíbles.
¡Todos sois iguales!
¿Por qué estás tan agitada?
Es por culpa de este idiota.
Quería entrar en el gimnasio de mi exmarido.
Pero ese matón no me deja.
¿El propietario es tu exmarido?
No me digas que conoces a ese bastardo...
¿Tienes idea de porqué no te deja entrar?
Claro...
¿Por qué no estáis juntos?
No eres mi amigo, así que no tengo que contarte nada.
Estoy luchando en los juzgados para una pensión mayor.
No quiere que descubra que es más rico de lo que dice.
Y quiero demostrar que estaba engañándome constantemente.
¿Te engañaba?
Sí. Tiene la infidelidad en la sangre.
¿Y eso?
Cuando le conocí hace cinco años, tenía una novia.
Me conoció y rompió con ella... La pobre no se recuperó.
Ahora está durmiendo con uno de sus clientes... Bastardo.
Es un capullo...
Bueno, me alegro de conocerte. Tengo que irme.
La mujer se va.
He descubierto que el entrenador dejó a su novia, no al revés.
A mi cliente le gustará saber esto.
Es tarde. Hora de volver a casa.
Mañana tienes una cita con tu cliente.
Estás cerca del gimnasio.
El guarda también está allí...
Hola. ¿Has estado trabajando todo el tiempo?
Pues sí...
¿No estás cansado?
Lo estoy...
Necesitas un día libre.
Mejor que no. Podría perder mi trabajo.
Pues a lo mejor encuentras algún tiempo para relajarte en el gimnasio.
¿Qué quieres decir, imbécil?
¿No tienes tiempo para relajarte?
¿Por qué tienes tanta curiosidad? ¿Estás aquí para hacer ejercicio?
Mi respuesta es afirmativa.
Es tarde. Ven mañana.
Mi respuesta es negativa.
¿Qué haces entonces?
Pasaba por aquí.
Ya veo. Tengo la tarde libre.
¿Acabas temprano?
Sí. Mi jefe me ha quitado las llaves y me ha dado la tarde libre.
¡Genial!
Ha sido una conversación agradable, pero tengo que irme.
El guarda se va. Compruebas si las llaves valen y...
¡Lo conseguiste! ¡Entras en el gimnasio!
Entras en el vestuario de la piscina.
Te encuentras a un tío.
¿Has venido al aquaerobic?
Claro.
Eso es muy inusual.
Mmm...
Me gusta...
No entiendo...
¿Por qué vienes tú aquí?
Soy de la industria.
¿Qué significa eso?
Soy entrenador y tengo mi propio gimnasio.
¡Tiene que ser él! ¡El ex de la mujer de mi cliente!
Interesante...
¡Hora de cambiarse! No queremos llegar tarde.
Tienes razón.
Te fijas en que la taquilla del entrenador es la 31.
Estás en la piscina.
No hay nadie en el vestuario...
Miraré la taquilla del entrenador... ¿cuál era el número?
16
Cerrada... Alguien viene.
31
¡Te han pillado!
9
Encuentras unas llaves dentro de la taquilla.
Se ha dejado las llaves aquí... Estoy de suerte.
Te llega un sms.
Es mi cliente. Quiere que vaya a su casa.
Vas a casa de tu cliente.
La mujer de tu cliente lidera las clases de aquaerobic.
Un... dos... tres... otra vez...
Eso cansa...
Venga... No remoloneéis.
Te fijas en el entrenador y en la mujer de tu cliente.
Se sonríen el uno al otro... Para mantener las apariencias.
¿Qué decías?
Bueno, me gusta el aquaerobic.
Ella es una experta.
Tengo que estar de acuerdo.
Es hora de hacer algo.
Intento hablar con la mujer.
Haz los ejercicios. No hables.
Soy más y más activo.
¡Genial! ¡Genial!
Finjo ahogarme.
La mujer de tu cliente quiere salvarte.
¿Qué ha pasado?
Me ha dado un tirón... me has salvado.
Le digo que es una mujer preciosa.
Eres un ligón. Voy a pensar que has hecho esto a propósito.
Gracias por salvarme la vida.
Es mi trabajo.
No lo hubiera imaginado.
He visto muchas cosas.
El entrenador sale de la piscina.
Me gustan los hombres guapos.
Pero estoy casada.
Entiendo.
Intento pedirle que tome un café conmigo.
Gracias, pero estoy ocupada esta noche.
Acabo la conversación.
Un placer.
Está ocupada esta noche. ¿Qué va a hacer?
Las clases se acaban. Vas al vestuario.
Tu cliente te ha estado esperando.
Me alegro de verte.
Tengo que enseñarte una cosa.
¿El qué?
Mira lo que he encontrado en el bolso de mi mujer.
Un folleto de un gimnasio.
Un folleto del gimnasio del ex de su esposa.
Eso es. Deben estar juntos.
Ahora tienes que encontrar alguna prueba.
El hombre te dice la dirección del entrenador.
Quieres descubrir dónde deberías usar las llaves.
Vas a la casa del entrenador.
Vas al gimnasio.
Estás cerca de la casa del entrenador.
Probablemente no haya nadie en la casa.
Miraré si las llaves abren la puerta.
Metes las llaves en la cerradura... no abren la puerta.
¿Quién eres? ¿Qué haces?
Yo...
Un momento... Te reconozco... ¡Estuvimos hablando fuera del gimnasio!
Sí.
¡Esto no es una coincidencia!
¡Eres un ladrón!
¡Estabas siguiéndome para robar a mi marido!
¡Qué tontería!
¡Ayuda! ¡Un ladrón! ¡Policía!
Mucha gente viene y la policía se acerca...
Te ponen las esposas... Tendrás que escabullirte de esta.
Estás dentro del gimnasio y vas directo a la oficina del propietario.
Tengo que echar un vistazo.
Compruebo la mesa.
Enciendo la lámpara.
No es una buena idea. Alguien viene.
Compruebo el armario.
Un montón de cosas empiezan a caerse del armario. Otra mala idea.
¡Encontraré algo!
Enciendo el ordenador.
Maldita sea... ¡Un cortocircuito! Otra mala idea.
Compruebo los cajones.
Encuentras un papel interesante.
Unas palabras empalagosas están escritas.
Hay una firma: 'Tu salvadora', y están las iniciales de la esposa de tu cliente.
¡Bueno bueno! Hay más...
Información sobre la cita: un aparcamiento en las afueras.
No pierdas el tiempo...
Conozco este aparcamiento muy bien. Es un sitio muy popular de citas.
Coges la hoja de papel y vas al aparcamiento.
¡El guarda viene!
¡Sabía que estabas tramando algo!
No entiendo.
¡Lo harás en un minuto!
El guarda te ha dado una paliza.
Tu recuperación llevará su tiempo.
Esperas en el aparcamiento de las afueras.
Tienes que esperar mucho tiempo.
Nuestro encantador chico está allí...
Y la salvadora debe tener mucha prisa.
Tienes razón.
Tras un momento, la mujer viene.
Están hablando.
¡No podía esperar a verte!
Nos hemos visto... cariño.
Pero tú y yo... solos.
Yo también quería verte.
Me alegra de que estemos juntos de nuevo.
Lo sé, nuestra separación fue un error.
No pienses en el pasado.
Tienes razón. ¿Ahora qué?
Vamos a tu coche.
Venga, cariño.
Entran en el coche.
¡Mira, se están besando! ¡Tienes la oportunidad de conseguir pruebas de su infidelidad!
¡No lo eches a perder!
Apenas se ve su cara en la foto.
Haz otra, para asegurarte.
No está mal...
Haz otra foto.
¡Genial! ¡Ya lo tienes!
La foto está borrosa.
Inténtalo de nuevo.
¡Terrible! ¡Vas a romper la cámara si la mueves!
¡Demuestra que sabes cómo tomar fotos!
La cámara se ha roto...
No harás más fotos.
Es el fin...
¡Has estado tan cerca de resolver el misterio!
¡Lo has conseguido!
¡Mañana tendrás que quedar con tu cliente y enseñarle pruebas de la infidelidad de su esposa!
El final de esta historia debería haber sido diferente.
JUEGA DE NUEVO
¡Has conseguido demostrar la infidelidad de la mujer!
HAS GANADO
